Y como dice la canción 'Duele soltar promesas que son hojas que el viento mueve' y con los años te das cuenta, reflexionas, maduras y llegas a la conclusión de que nos engañamos a nosotros mismos nos hacemos promesas que sabemos en nuestro interior perfectamente que son imposibles o simplemente que no se van a poder cumplir, tales como, pasarte los 18 viajando alrededor del mundo , o comenzar el año marcarte propósitos que al mes has olvidado, prometer que estarás siempre al lado de una persona (esa promesa parece estar de moda) o que no vas a decir ninguna palabrota mas y muchas parecidas a estas. Y así es como acabamos fácilmente decepcionados por comportarnos como estúpidos y incrédulos engañándonos a nosotros mismos y por esto también a los demás.
Prometamos menos y cumplamos más.

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