-Ves, como todo cambia, el mundo cada vez gira más deprisa y quién antes te guiaba de la mano para que no cayeras, lo perdiste entre la multitud. Y buscas, buscas contra corriente aquellos lazos que se rompieron, aquellos recuerdos que ahogamos en alcohol. Y de esta manera caes en la cuenta, que aunque tu vida este abarrotada, tu alma sigue llorando desolada. Que la vida, las personas, los instantes pasan y no nos esperan, pero si nos desesperan. Dejamos de ser vida a pasar la vida.
-Siempre demasiada fragilidad, siempre siendo aquella melancólica melodía.
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